miércoles, 27 de mayo de 2009

Pasito

Este año me dio un subidón cuando te vi fuera de tu escondrijo. Seguías manteniendo las flores feriantes tras tus dos años de reclusión. Y parecía que cierta algarabía infantil podría sacarte a flote. Debió ser flor de un día. Flores de mayo. Yo sólo quería verte enfilar la rampa del garaje. Nuestra rampla. Y mis dos criaturitas ya habían pedido sus correspondientes tambores de 'un solo uso' para el día de salida. A Mayo aún le quedan varias tarde largas. Y no pierdo la esperanza de darle una vuelta a la manzana con el sonido del tambor descompasado y sevillano dando paso a la ilusión del racheo de unas zapatillas de deportes y una toalla en forma de costal.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Ovni

En mi salón ha aterrizado un ovni. Un objeto volador no identificado. Si pisar tierra es aterrizar, pisar la luna alunizar (¡ojo! la similitud con alucinar) ¿cómo se llamará caer en mi salón? ¿salonizar?
Lo que es evidente es lo que todo el mundo vio. Que posó en un primer contacto las cuatro achatadas patas sobre la alfombra y como por un acto reflejo saltó a adueñarse de la cubierta del televisor. Suerte que no tengo encima ningún torero, legionario o bailaora de Chiclana ¡menudo susto se hubieran dado!
En casa hacemos turnos para lo del comité de bienvenida. Hemos puesto banderitas y tengo preparado el DVD con el pasodoble Giralda como en la Maestranza. Que no les falte de nada.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Arco

Desconecten los móviles, no coman pipas, ni cacahuetes ni palomitas. Empieza la función. Chico conoce chica pero las cosas se complican. Esto es puro teatro y al final lo que menos te puedes esperar puede ocurrir. Bajo un arco en un claustro castellano, en la ciudad cuna del teatro. Y si no cuna, cama. Corralón o teatro con lámpara de araña. ¿Pero esto no es un arco de medio punto? Sol y sombra en un convento de clausura. En la misma mancha manchega donde hay mucho pan, mucho aceite y mucho tocino. Y encajes de bolillos. Y encajes de bolillos ¡eh!

miércoles, 6 de mayo de 2009

Zeta

Es la zeta del Zorro pero también la de zambullirse y la de zancadilla. Y la de nuestro presidente al que gusta de acompañar de la pe. Es la última del abecedario y sale en alguna frase hecha viniendo desde la a. Dos capitales empiezan por ella, la de la manta que calienta las noches mesetarias y la de los maños a la orilla del Ebro. Se identifica su sonoridad con la profundidad rural y en los niños resulta siempre gracioso. Me gustó la zeta desde que la conocí, así como la uve doble y la equis. No tanto la i griega. Esa mejor para los tirachinas.

miércoles, 29 de abril de 2009

Tiza

Donde esté esa tiza manchando una pizarra o sobre el metálico ruido de la barra, reposando en la oreja de un tendero, de un camarero de la calle de la Mar, del empleado de un ultramarinos en San Antonio, de un colmado en San Lorenzo, marcando el tiempo sobre la prominente salida que esconde una sordera virtual y un mal genio antropológico...
Donde esté esa tiza sobre la pizarra de madera subiendo precios cuando llega la bulla semanasantera o rebajando cuando hay que atraer a la clientela...
Donde esté esa tiza que se quite todo lo demás.

miércoles, 22 de abril de 2009

Trueque


Ya nadie cambia algo que le sobra por algo que le falta. Algo de lo que puedo prescindir por algo que necesito. Algo que sacrifico por algo que me ayudará a vivir. Ya es historia. Llegó la transacción económica que puso precio a las cosas. Incluso el trueque actual usa indirectamente el valor monetario. En mi caso, la última vez que hice un verdadero cambio fue cuando configuré una red de ordenadores a cambio de un ratito de balcón para ver la salida de La Carretería. Ellos no lo saben pero salí ganando yo por diferencia.

miércoles, 15 de abril de 2009

Tensión

Se podrá ir más chulo que un ocho que decían en mi casa pero la tensión que este buen hombre llevaba no creo que le dejara disfrutar de los Jardines de Murillo (que pone un cartel que se llaman de Catalina de Ribera...) ni de uno de los edificios civiles más importantes de Europa de todos los tiempos (antigua Fábrica de Tabacos) ni del maravilloso sol primaveral de nuestras tardes. ¡No! este hombre en cada pedalada se juega la vida pero ahí va... más chulo que un ocho. Eso sí con el cuello en tensión de mirar a los lados porque entre los curiosos que frenan y los macarras de escape libre... por cierto... ¿alguien sabe como debemos llamar al vehículo sobre el que va montado el amigo?