miércoles, 22 de abril de 2009

Trueque


Ya nadie cambia algo que le sobra por algo que le falta. Algo de lo que puedo prescindir por algo que necesito. Algo que sacrifico por algo que me ayudará a vivir. Ya es historia. Llegó la transacción económica que puso precio a las cosas. Incluso el trueque actual usa indirectamente el valor monetario. En mi caso, la última vez que hice un verdadero cambio fue cuando configuré una red de ordenadores a cambio de un ratito de balcón para ver la salida de La Carretería. Ellos no lo saben pero salí ganando yo por diferencia.

11 comentarios:

el aguaó dijo...

Es que el trueque que tú propusiste tenía truco, valga la cacofonía. Observar el Romanticismo de La Carretería a una altura de balcón tiene que ser algo mucho más valioso que una red conciliadora de informática.

En cuanto a la imagen. No estoy de acuerdo con el cartel. Los libros se cambian cuando están repetidos. Aunque gracias a tiendas como esta he encontrado verdaderas joyas literarias, como "La Ciudad" de Manuel Chaves Nogales o "Los Anales de Sevilla", de Ortíz de Zúñiga.

Un abrazo amigo Antonio.

El callejón de los negros dijo...

Efectivamente dos auténticas joyas. Y claro el truco del trueque... además al año siguiente alargué el cambio para ver pasar Jesús Despojado.

Estoy deseando se les estropee para que me llamen otra vez ;-)

Leerte tan a menudo me esta produciendo un subidón...

Antonio

Luz de Gas RadioBlog dijo...

El poderoso caballero Don Dinero llegó a la ciudad y a todos enloqueció.

Ro dijo...

Lo del trueque está muy bien, pero yo sería incapaz de deshacerme de un libro. No puedo ni de los de la carrera que ya están anticuados y no me sirven...
Besitos.

El callejón de los negros dijo...

Luz... poderosísimo....peligrosísimo... y adictivo...y lo peor...necesario...¿necesario?

Ro.... pues como en todo.... hay que hacer limpieza.... de vez en cuando.... renovar o morir.... cada vez soy menos de pertenencias (será que las cosas ocupan espacio je je)

Antonio

Rosalía dijo...

Yo tampoco podría deshacerme de ningún libro!! Pero me viene estupendamente que otros sí sean capaces, así los consigo a muy poco precio o por trueque!!

Saludos.

El callejón de los negros dijo...

Rosalía... tu biblioteca debe ser para perderse... seguro...

Antonio

Du Guesclin dijo...

Jeje, que buen negocio Antonio!

Por cierto, de niño me imaginaba que el dueño de esa tienda cambiaba los libros al de Las Columnas por porciones de tortilla rellena... no te veas el vicio que le tenía a las dichosas tortillitas...

Saludos

El callejón de los negros dijo...

D.G., comida por libros y viceversa, un plato de sopa por un cuento...

Antonio

campanilla dijo...

Estoy de acuerdo, hoy en día el trueque ha dejado de existir tal y como existió un día. sin embargo, sí existe trueque de "palabras", pensamientos, ideas...
un saludo y gracias por venir.

El callejón de los negros dijo...

Campanilla... trueque... mezcolanzas, absorción, fusión le dicen ahora, respirar para coger el aire del vecino...sí, trueque...

El gusto fue mío. Nos leemos.
Antonio