miércoles, 27 de mayo de 2009

Pasito

Este año me dio un subidón cuando te vi fuera de tu escondrijo. Seguías manteniendo las flores feriantes tras tus dos años de reclusión. Y parecía que cierta algarabía infantil podría sacarte a flote. Debió ser flor de un día. Flores de mayo. Yo sólo quería verte enfilar la rampa del garaje. Nuestra rampla. Y mis dos criaturitas ya habían pedido sus correspondientes tambores de 'un solo uso' para el día de salida. A Mayo aún le quedan varias tarde largas. Y no pierdo la esperanza de darle una vuelta a la manzana con el sonido del tambor descompasado y sevillano dando paso a la ilusión del racheo de unas zapatillas de deportes y una toalla en forma de costal.

8 comentarios:

Luz de Gas RadioBlog dijo...

¿El año pasado no salió? Vaya que lástima, ellos no saben bien la ilusión que le hace al padre.

Un abrazo Antonio

El callejón de los negros dijo...

En este caso, Luz no estoy implicado directamente. Lo montó un vecino del bloque para los chavales hace unos años y con mi niña y su tambor les acompañamos dándole la vuelta a la manzana. Quizás haya suerte y podamos darnos otra vueltecita.

Nos oímos.
Antonio

Zapateiro dijo...

Si sale avisa, que mando a mis sobrinos pallá y ellos felices de la vida. Eso sí, a Candela le encanta mandar..., jajajaja.

Y Antonio, si el vecino no se anima, anímate tú, al fin y al cabo nosotros somos como niños.

Un beso enorme.

Rosalía dijo...

En Marchena se llaman "altaritos" y había (ahora no lo sé) un concurso. Mi hermano, cuando chico, participó durante muchos años y casi todos ganaban algún premio. Hoy en día es costalero; según él alguien tiene que rezar por mí ... :)

Du Guesclin dijo...

Por estas fechas solía tener de crío las manos llenas de astillas y de cortes de puntillas, porque era acabar la Feria y arrasar con los palés de las obras para hacer pasitos... Qué recuerdos!

Saludos.

El callejón de los negros dijo...

Zapat acabo de cruzarme con una maravilla de pasito de dos costaleros al estilo antiguo que se me han saltado dos lagrimones. Pena de no llevar la cámara encima.
Contesto tu correo en breve...

Rosalia me has traido a la memoria a las 'mayas' de Carmona, hechas sobre sillas de enea... ahora han evolucionado y algunos son mini pasos de misterio. Y eso no me gusta.

D.G., vendría de esas visitas a las obras tus pasiones posteriores profesionales?
Cada astilla dejó una marca que ahora te conforma como un buen hombre. No lo dudo.

nos leemos.
Antonio

Darilea dijo...

Siempre he tenido la ilusión de verlos en vivo, pero estando tan lejos he de conformarme con dejar volar la imaginación, y que me cuenten en Sevilla.
Besitos.

El callejón de los negros dijo...

Realmente se trata de algo sencillo y como es por y para los niños, lleno de ternura y en el que son ellos mismos los que hace y disfrutan.

Saludos DarileaAntonio