miércoles, 4 de febrero de 2009

Cárceles

Quizás no se lea muy bien en la foto,
'odia el delito, compadece al delincuente'.
Metí el ojo tras la puerta encajada
y me llegó el flash.
La frase es elocuente,
teniendo en cuenta que está
en el pasillo de entrada
a una cárcel,
donde al que vigila llaman carcelero
y al vigilado,
prisionero.
De prisión, que hubieran podido llamarle,
encarcelado.
También de cárcel.
'odia el delito, compadece al delincuente'
Qué difícil es.

5 comentarios:

ROSALÍA dijo...

Sí que es difícil. Lo "cómodo", si se odia el delito, es odiar al delincuente. Máxime en nuestro país, donde el odio es el primer plato en la mesa todos los días.

Bsos.

el aguaó dijo...

A veces es muy difícil separar lo uno de lo otro. Uno es obra ejecutada por el ejecutor. Un delicnuente es aquel que comete el delito. A veces es complicado separarlo.

Buena reflexión amigo Antonio.

Un abrazo.

marisa dijo...

Detrás de cada delincuente hay siempre una historia...En los países"civilizados" y con un estado democrático los delincuentes, casi siempre, son justamente encarcelados; en las dictaduras y totalitarismos muchos presuntos delincuentes no son sino presos de conciencia( vease nuestra reciente historia de posguerra. Por si acaso recordemos el romance del prisioner para intentar comprender como se ve la vida desde el otro lado.
Besos Antonio

Luz de Gas dijo...

Lo que pasa que el delito lo comete el prisionero, son tantas las circunstancias que nos pueden llevar a cometer una temeridad.

Luego están lo que proclaman que es delito cuando ellos son los mayores delincuentes

El callejón de los negros dijo...

ROSALÍA, el odio y la envidia: individualización de la sociedad. Corregir todo eso es muy difícil.

Aguaó, efectivamente, separar ambas cuestiones es complicado y más aún cuando el delito lo comete alguien que es a su vez víctima del sistema.

Marisa, sin duda, cada persona encerrada tiene su historia, además de las que dejan las víctimas.

Luz de gas, entre los impartidores de justicia hay muchos que deberían estar dentro.

Gracias a todos por mojaros los pies.
Antonio