miércoles, 11 de marzo de 2009

Paralelas

Quizás, en algun rincón del planeta, viva alguien que lleve una vida paralela a la tuya. O quizás no. O quizás sean legión. Desde pequeños nos enseñan que las rectas paralelas no se cruzan nunca. ¿Ni el infinito? De todas formas siempre son más interesantes las vidas cruzadas que se entremezclan formando mallas incorregibles. Las vidas paralelas evocan demasiado a las línea rectas. Y a mi, me gustan las curvas.

8 comentarios:

Luz de Gas dijo...

Hay que ser redondo, ya lo decía como una pelota.


Un abrazo Antonio

ROSALÍA dijo...

Prefiero también las vidas que se cruzan [es muy de P. Auster, por cierto] y entremezclan con lo que ya tenemos. Sucede más a menudo de lo que muchos creen ...

Saludos!!

El callejón de los negros dijo...

Luz de gas ja ja si yo ya estoy redondo... o casi...

ROSALIA el mundo es un pañuelo. Todo se cruza.

Saludos

Antonio

el aguaó dijo...

Las paralelas nunca llegan a tocarse, por muy parecidas que sean, y a veces, hace falta el contacto.

Un abrazo amigo.

El callejón de los negros dijo...

Aguaó es vital el contacto... quizás en el infinito... pero se hace tan larga la espera...

Antonio

Du Guesclin dijo...

Jeje, también me gustan las curvas...

Por cierto, hay una teoría que dice que el paralelismo es imposible, que tarde o temprano dos rectas se tienen que terminar tocando en el infinito. Aunque claro, con la que está cayendo, ¿a quién le importa el infinito?

Saludos.

El callejón de los negros dijo...

D. G. y es que hasta en el infinito está la cosa chunga...

Nos vemos y nos leemos.

Antonio

Du Guesclin dijo...

La segunda parte por supuesto, pero la primera... ¡si siempre te rajas!

jejeje, es broma. A ver si es verdad y en breve podemos tomarnos aunque sea un café.

Saludos.